Lo que sostiene un cerco perimetral cuando el terreno no perdona
Cada cerramiento industrial se define por el suelo donde va anclado, el tránsito que debe resistir y la salinidad que va a comerle el galvanizado. Trabajamos sobre esos tres datos antes de cortar el primer tramo de malla.
Malla ciclónica calibre 9 y 10 según exposición
En depósitos cercanos a la costa usamos alambre galvanizado de mayor calibre y tensores con recubrimiento extra. El resultado es un paño que no se descuelga con los años ni cede en los tramos largos sin poste intermedio.
Postes galvanizados embebidos en dados de concreto
La firmeza estructural no depende del rollo de alambre sino del anclaje. Calculamos profundidad y separación según altura del cerco y tipo de suelo, para que el viento de altura o el paso de volquetes no incline la línea.
Concertina y coronación en tramos ciegos
Donde el cerco colinda con vía pública o zona sin vigilancia, la concertina de 50 cm sobre la malla marca el límite real. Se instala con soportes que no deforman el paño y permite mantenimiento sin desmontar el resto.
Portones corredizos dimensionados al ingreso pesado
Un portón de 8 metros para volquetes no es el mismo que uno de 4 para camioneta. Definimos riel, rodillos y motor según el ancho de acceso y la frecuencia de maniobra, con vanos de inspección si el patio va a crecer.
Paneles electrosoldados para delimitar patios de acopio
Cuando se necesita separar chancado, agregados o material a granel, el panel electrosoldado da firmeza visual y física sin la transparencia de la malla. Se combina con malla en los frentes donde se requiere ver el interior.
Montaje por tramos para no frenar la operación
En plantas activas ejecutamos por etapas o en horario nocturno, dejando el acceso operativo. Al cierre de obra civil, el material desmontable se recupera y se reutiliza en el siguiente frente.